sábado, 5 de junio de 2010

Insultos y lenguas clásicas: Fantasma

 Fanfarrón, bravucón, ensobercido y presuntuoso, un fantasma es una persona con actitud chula y que pretende ser más de lo que es.

 En el pasado también se dijo espantajo o estafermo con el que se asustaba a los niños.

 Su origen viene del griego phantasma=aparición, espectro, imagen.

 Adquirió su significado despectivo como insulto a partir del siglo XVI, anteriormente se llamaban fantasmas a los forjadores de quimeras, criaturas fantásticas compuestas de varios animales unidos.

 Un ejemplo de este insulto se puede observar en este artículo de periódico en el que un político llama a otro fantasma.